No tengo el berretín de ser un bardo
chamuyador letrao, ni despamento.
Yo escribo humildemente lo que siento,
y pa' escribir mejor, lo hago en Lunfardo.
Yo no le canto al perfumado nardo,
ni al constelao azul del firmamento.
Yo busco en el suburbio sentimiento.
Pa' cantarle a una flor, le canto al cardo.
Y porque embroco la emoción que emana
del surburbio tristón, de la bacana,
del tango candombero y candencioso,
surge a torrentes mi mistonga musa.
Es que yo tengo una alma rantifusa,
bajo esta pinta de bacán lustroso.